Hoy se cumplen cuarenta años de la peor noche de mi vida
El 7 de mayo de 1986. Sevilla. Barça-Steaua de Bucarest. ¿Algo que añadir? El Barça había hecho lo más difícil. Superar la marcha de Maradona ganando la Liga con un entrenador nuevo como Venables. Y, al cabo de un año, llegar a la final de la Copa de Europa remontando un 3-0 al Goteborg. En la gran noche de Pichi Alonso, la tanda de penaltis salió cara. En la final de Sevilla, en cambio, todo fue mal. También la fatídica tanda que todavía nos provoca pesadillas. Había tanta presión y tanta ilusión por ganar la primera Copa de Europa, y el escenario era tan propicio, con 50.000 culés y menos de 400 rumanos en la grada, que el Barça colapsó. ]]>
Fuente original: Mundo Deportivo →