Nadie se lo hubiera imaginado hace una semana. Jakub Mensik está en semifinales de Roland Garros. El tenista checo cuenta con una historia de superación en París que roza lo surrealista. Y todo empezó en segunda ronda, un partido después de su debut, cuando fue capaz de ganar a Mariano Navone, pero no de levantarse del suelo una vez celebró el triunfo.
En un partido tremendamente físico, que se decidió en el super tie-break del quinto set, Mensik se llevó una agónica victoria cuando apenas se podía mover. Acalambrado de arriba a abajo, logro meter una volea cerca de la red para directamente lanzarse al suelo. Al principio parecía solo una celebración, pero después todos se dieron cuenta de que realmente el checo no se podía levantar.
Estaba tan al límite que lo tuvieron que sacar de la pista en silla de ruedas. Aunque hubiera ganado el partido de segunda ronda, el duelo en tercera se antojaba imposible de ganar, teniendo en cuenta lo fundido que estaba y el poco tiempo de recuperación. Además, su rival era Álex de Miñaur, que había accedido a tercera ronda sin tener que jugar la segunda, por retirada de su rival.
Un escenario que se cumplió a rajatabla en la primera manga, donde De Miñaur le endosó un 'rosco' a Mensik (6-0). Nadie se esperaba lo que vendría después: tres sets seguidos del checo y una triunfo que lo colocaba en octavos de final. Allí volvería a tener una dura batalla a cinco sets, esta vez contra Andrey Rublev, y la moneda caería de nuevo de su lado. Por méritos propios.
Si su papel hasta octavos había sido increíble, qué decir del partido que jugó este martes en cuartos. El favorito volvía a ser su rival y con motivos: Joao Fonseca se plantaba de nuevo en la Chatrier tras eliminar a Novak Djokovic y Casper Ruud, campeón y finalista del torneo respectivamente, de manera consecutiva. El resultado no pudo ser más sorprendente: 3-0 a favor de Mensik.
"Tengo opciones para ganar Roland Garros"
El checo, de tan solo 20 años, se verá las caras en semifinales con Alexander Zverev. El alemán es el favorito para ganar Roland Garros, aunque no deberá subestimar a Mensik, que será un obstáculo duro por su tremendo servicio y su gran capacidad de aguantar los intercambios. Es el representante de la nueva generación, liderada por él junto a Joao Fonseca, Rafa Jódar y Learner Tien.
"No digo que sea el favorito, pero sí creo que tengo opciones. No pienso que mi torneo tenga que terminar necesariamente en semifinales. Tengo confianza en mis posibilidades y muchas ganas de afrontar el próximo partido", aseguró Mensik después de ganar a Joao Fonseca. "Cuando llegas a unas semifinales de Grand Slam ya solo quedan cuatro jugadores. A estas alturas la diferencia entre todos es muy pequeña y cualquiera puede ganar a cualquiera", cerró.