A sus 50 años, Alain Hernández atraviesa una etapa de reflexión personal y profesional. El actor, conocido por su participación numerosas series y películas españolas, ha compartido una de las lecciones más importantes que ha aprendido tras décadas en la industria de la interpretación: la necesidad de mantener los pies en el suelo y prepararse para los momentos difíciles.
Con motivo del estreno de la película 'Una pistola, una bala y un oso panda', Hernández ha hablado sobre la realidad que viven muchos actores, un oficio donde el éxito no siempre garantiza estabilidad.
"A los jóvenes actores les recomiendo sobre todo tener los pies en el suelo y ahorrar. Cuando trabajéis, guardad dinero porque luego vienen las malas rachas y la angustia", explica.
El intérprete reconoce que una de las mayores dificultades de la profesión es la incertidumbre constante. Según cuenta, incluso después de demostrar experiencia y profesionalidad, pueden llegar periodos en los que el teléfono deja de sonar sin una explicación clara. Una situación que obliga a convivir con la inseguridad laboral durante gran parte de la carrera.
Antes de hablar de su profesión, Hernández también reflexiona sobre la llegada de los 50 años. El actor asegura que el paso del tiempo se ha convertido en una preocupación más presente, especialmente al observar cómo crecen sus hijos: "pienso mucho en lo rápido que pasa todo", confiesa.
En el plano físico, asegura encontrarse en un buen momento gracias a una rutina que combina entrenamiento cardiovascular, ejercicios con el peso corporal y trabajo de fuerza en el gimnasio entre tres y cuatro días por semana.
También intenta mantener una alimentación equilibrada durante la semana, aunque reconoce que de vez en cuando disfruta de una pizza o una hamburguesa con su familia.
Lejos de acomodarse, Alain Hernández sigue marcándose nuevos objetivos. Entre sus sueños profesionales figura trabajar con directores como Rodrigo Sorogoyen, Oriol Paulo o Alberto Rodríguez, además de compartir proyecto con actores a los que admira, como Ricardo Darín.